El Carpio vivió ayer, 3 de enero, una tarde cargada de ilusión y magia con el esperado paso del Heraldo Real, una cita que volvió a emocionar a pequeños y mayores y que quedará en el recuerdo de muchas familias.
Ilusión en cada mirada
La caseta municipal se llenó de sonrisas, cartas bien sujetas y miradas cargadas de ilusión. Cada niño y niña pudo hacer llegar sus deseos al Heraldo Real en una jornada pensada para disfrutar y soñar.

Espectáculo y merienda para toda la familia
La visita del Heraldo no llegó sola. Durante la tarde, el público disfrutó de un espectáculo de luz, música y danza, que convirtió la caseta municipal en un auténtico escenario de fantasía. La jornada se completó con una deliciosa merienda, compartida en un ambiente familiar y festivo.
Plan B para no perder la magia
Aunque la previsión de lluvia amenazaba la jornada, nada impidió que la tarde se desarrollara con normalidad. La activación del plan B permitió que el evento se celebrara sin contratiempos, garantizando que los más pequeños no perdieran una de las citas más esperadas de la Navidad.

El Heraldo Real, en el corazón de El Carpio
Porque cuando el Heraldo Real llega al corazón de El Carpio, la emoción se nota. Una tarde para vivir, disfrutar… y guardar en la memoria